A los 24 años, Reinaldo Bacigalupo colgó el título de administrador y se metió de lleno en la gastronomía. Hoy su Grupo 83 maneja franquicias y marcas propias que llegaron a varios países.
A los 24 años, Reinaldo Bacigalupo colgó el título de administrador y se metió de lleno en la gastronomía. Hoy su Grupo 83 maneja franquicias y marcas propias que llegaron a varios países.
Fundada en Rosario en 2014, Increase ayuda a miles de comercios a controlar en un solo lugar sus cobros con tarjeta. Una fintech del interior que se ganó un lugar en un negocio dominado desde Buenos Aires.
En el peor momento de la Argentina, un grupo de productores agropecuarios apostó a la biotecnología. Con fuerte anclaje en Rosario, esa apuesta terminó llegando a Wall Street.
Lo que empezó como una tesis universitaria en Casilda hoy es una empresa que usa visión por computadora para pulverizar solo las malezas, y ya opera en cuatro países.
A los 24 años, Reinaldo Bacigalupo colgó el título de administrador y se metió de lleno en la gastronomía. Hoy su Grupo 83 maneja franquicias y marcas propias que llegaron a varios países.
Fundada en Rosario en 2014, Increase ayuda a miles de comercios a controlar en un solo lugar sus cobros con tarjeta. Una fintech del interior que se ganó un lugar en un negocio dominado desde Buenos Aires.
En el peor momento de la Argentina, un grupo de productores agropecuarios apostó a la biotecnología. Con fuerte anclaje en Rosario, esa apuesta terminó llegando a Wall Street.
Lo que empezó como una tesis universitaria en Casilda hoy es una empresa que usa visión por computadora para pulverizar solo las malezas, y ya opera en cuatro países.
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Fundada en Rosario en 2014, Increase ayuda a miles de comercios a controlar en un solo lugar sus cobros con tarjeta. Una fintech del interior que se ganó un lugar en un negocio dominado desde Buenos Aires.
En el peor momento de la Argentina, un grupo de productores agropecuarios apostó a la biotecnología. Con fuerte anclaje en Rosario, esa apuesta terminó llegando a Wall Street.
Lo que empezó como una tesis universitaria en Casilda hoy es una empresa que usa visión por computadora para pulverizar solo las malezas, y ya opera en cuatro países.